La evolución de Coyote parece que está progresando adecuadamente y, de no ser por la unión de una serie de problemas, el resultado de esta carrera hubiera sido satisfactorio.
En los entrenamientos todo iba a pedir de boca hasta que de repente algo ocurrió en el coche que condicionó el plan previsto. Al final se encontró la pieza que falló pero se perdió tiempo y, sobre todo, se perdió la posibilidad de que Rice rodará lo suficiente como para salir al crono con las máximas posibilidades y rindiera por debajo de sus posibilidades. Luego en carrera, su progresión fue notoria y del octavo lugar en el que partía, se colocó en una cómoda quinta posición a poco más de 20 segundo de la cabeza tras la primera hora. Pero hablábamos de pequeños inconvenientes, uno de ellos el salir con gomas usadas que provocó un retraso inicial sobre la cabeza o, el del verse obstaculizado e incluso cerrado por otro participante que, con varias vueltas perdidas se empeñaba en defender su posición e hizo que Rice tuviera una pequeña salida que le hizo perder otros veinte segundos.
Llegado el momento límite para el cambio de piloto, cedió el coche a Antonio y es que, casualmente las continuas neutralizaciones de este tipo de carreras, en este caso brillaron por su ausencia con lo que segundo perdido no era recuperable. Antonio, con un buen cambio, podría salir a pista en la misma vuelta del líder con un retraso de algo menos del minuto, en una pista que se hace en un minuto trece segundos. Algo debió pasar pues todo estaba listo, Antonio en su asiento, las ruedas cambiadas y no recibía la orden de salida. Algo pasó en la carga de combustible que costó diez segundo adicionales y salió a pista con el líder a la espalda.
El ritmo era bueno, el líder seguí atrás, y solo había que esperar una neutralización, pero lo que apareció fue un inesperado 360º que fue suficiente para que el líder le superara y además, que luego llegara la neutralización. No solo ya no había opción de situarse a la estela de la cabeza, sino que tocaba defender el sexto puesto con el resto de participantes pegados tras él. Se perdió un puesto, y se debe considerar un éxito pues un ruido y una vibración sospechosa habían aparecido y además iban en aumento con lo que Antonio no quiso forzar y administro tanto su puesto en carrera como su coche para llevarlo a la meta en la mejor situación.
“No cabe duda de que la evolución del coche está siendo satisfactoria y creo que, sin los problemas que hemos tenido, podríamos haber optado a un coche tres décimas más rápido de que hemos logrado. Esto nos hubiera permitido estar cómodamente en el grupo de cabeza y, resultado aparte, nos ha hecho salir de la carrera satisfechos.
"Desde luego sin el incidente de Rice y el problema en el repostaje hubiéramos estado en la vuelta y tras la neutralización habríamos podido optar al podium. Pero bueno, también es cierto que luego, con la aparición de la vibración tampoco estaba yo demasiado confiado. Me vinieron recuerdos de la pasada temporada, cuando me fui contra el muro poco después de sentir eso, una vibración. Hasta convencerme de que no era un problema en las ruedas, seguramente no atacaba el peralte como debía. Luego, visto que era el diferencial y que la vibración aumentaba, no me quedó más remedio que mimar el coche para llevarlo hasta la meta".
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