Antonio García ha añadido a su palmarés una nueva prueba de 24 horas, las míticas 24 horas de Daytona, sobre el Porsche Riley del equipo Brunos Racing, uno de los equipos más punteros. Tras mostrarse en los entrenamientos libres como uno de los equipos a batir y tras hacerse con la pole por tan solo una milésima sobre el también Porsche Riley del equipo Penske, ha terminado imponiéndose por tan solo centésimas sobre el Lexus Riley del todo poderoso equipo Ganassi magníficamente conducido por Juan Pablo Montoya.
24 horas para decidirse quien gana en la última vuelta es algo que tan solo se puede producir en el modelo americano de carreras. Si, carreras pensadas para el público que han de plantearse de una forma distinta a las carreras europeas.
De hecho, en el segundo tercio de la carrera Antonio tuvo una salida de pista que le hizo perder tres vueltas y en tan solo tres horas volvieron a situarse en la vuelta del líder. ¿Cómo?, pues jugando con las elecciones de entradas en boxes en las múltiples banderas amarillas que a lo largo de la prueba neutralizan la carrera. No se trata de sacar ventaja al siguiente porque una bandera amarilla haría que la ventaja se esfumara, se trata de estar en la vuelta y jugárselo todo en las últimas vueltas.
Hasta la hora 23, tan solo cuatro coches se mantenían en la vuelta, rodando los cuatro en el mismo segundo. La última hora ha sido para lo más experimentado y por ello Antonio ha cedido el coche a David Donahue, a él le ha tocado luchar con el vencedor de las dos últimas ediciones, Juan Pablo Montoya que en la última vuelta ha lanzado un ataque e incluso le ha superado. Por un momento reinó la confusión pero finalmente, una décima de segundo ha sido la diferencia después de 24 horas y 735 vueltas. ¿Se puede pensar en más emoción?
Antonio García se consagra así como uno de los grandes de la resistencia en el mundo, iniciándose en los pódiums de las carreras de 24 horas cuando vencía con Porsche en la categoría NGT en las 24 horas de Spa, con tan solo 21 años, continuando con la magnífica victoria que dio a Aston Martin en las 24 horas de Le Mans, en la categoría GT1. Ahora, en Daytona, ante la flor y nata de automovilismo americano se ha consagrado como uno de los grandes de la resistencia en el panorama internacional. |