Montreal es un circuito que se le da bien a Antonio. EL año pasado en sus primeras apariciones en la Grand AM, estuvo liderando la prueba durante varas vueltas. En esta ocasión siempre estuvo rodando entre los cuatro primeros y fue finalmente un rocambolesco final lo que estuvo a punto de darle la victoria y lo que finalmente se la quitó.
No obstante, un segundo puesto, muestra que el coche empieza a funcionar y si además le añadimos que se ha optado por volver a unir a Fittipaldi al equipo, pues es otro factor para soñar con que por fin se ha salido del tunel.
"Entrar segundo a tan solo milésimas del primero y además siendo rebasado en la misma linea de llegada, es la forma mas triste de celebrar un podium. Cierto es que en la última vuelta ibamos terceros y cierto es que ninguno sabíamos si podríamos terminar pues apenas nos quedaba combustible en los depósitos, pero solo unas milésimas es duro de encajar.
Sabíamos que posiblemente nos quedaríamos tirados a poco del final, pero había que arriesgar. Todos lo hicimos y el primer clasificado se quedó a media vuelta mientras yo estaba intentando administrar lo poco que me quedaba de gasolina para conseguir pasar por meta. Esto, lógicamente hizo que me fueran reduciendo distancia y, al afrontar la recta de llegada, solo estaba preocupado por tapar los huecos pues el primero era inalcanzable.
De repente, le vi, al primero, lento, solo con la inercia, al tercero a mi rebufo y el coche comenzando a hacer vacios de alimentación. Solo un par metros antes la linea de llegada me hubiera dado la victoria pues fue pasar al primero y ver al lado a quien terminaría por pasarme en la final mas apretada de la historia de la Grand AM.
Pensando en positivo, decir que el coche ha llegado a un momento en que podemos rodar en posiciones delanteras. |