EL circuito de Watkins Glen volvía a ser escenario de una de las pruebas del campeonato Grand Am en donde Antonio García comparte coche, siempre que su calendario se lo permita, con Mateo Bobi.
Los planeamientos de carrera para Antonio y el equipo de Edie Cheever siguen siendo los mismos, sacar el máximo partido de la estrategia ya que las cualidades del vehículo no permite luchar de tu a tu por la victoria. Es por ello que buscan siempre tácticas arriesgadas que, ante la proliferación de banderas amarillas y los consiguientes reagrupamientos que se producen con las constantes salidas del coche de seguridad, permitan ganar posiciones en los boxes que luego se han de defender en la pista.
No duró mucho la carrera para Antonio García pues mediada la carrera se vieron obligados a abandonar, pero mientra duró Antonio dió un recital de conducción que le llevó a estar siempre entre los cinco primeros y manteniendo incluso la tercera vuelta rápida de carrera.
"Cuando se compite en condiciones de inferioridad las carreras pasan a vivirse de un modo diferente. Estás permanentemente centrado en el desarrollo de la misma porque todo lo que acontece es importante analizarlo para tomar decisiones. De este modo, es como si estuvieras conduciendo cuando estas en el coche, sacando el máximo partido posible del mismo, y cuando estás en boxes y tus compañeros de equipo hacen su trabajo.
No estamos teniendo demasiada suerte porque seguimos padeciendo con el grip del coche y dejarlo todo en manos de la estrategia no es lo mejor para pensar en ganar carreras, pero cuanto menos, mientras estoy en pista, estoy siempre luchando con los mejores y mi trabajo es reconocido por el equipo y mis propios rivales.
Hoy he estado casi dos horas luchando entre los cinco primeros permanentemente y mi vuelta rápida era muy similar a la de ellos. En los cronos no conseguimos destacar, pero en condiciones de carrera, se reducen las diferencias y los resultados terminarán por llegar " |