SPA, es uno de los circuitos preferidos por la mayoría de lo pilotos, sobre todo de aquellos que generalmente destacan por su buen hacer y en SPA, Antonio se encontraba cómodo, confiado y dispuesto a hacer valer su condición de piloto principal en esta carrera.
El era el encargado de salir a crono, el encargado de hacer el primer relevo y, el encargado de finalizar, papel que se turnan en cada carrera Enge y él.
Pronto dejó claro que su intención era dominar de principio a fin y, así lo hizo en cada tanda de entrenos, marcando el mejor tiempo con clara ventaja y, ese dominio tambien se manifestó en los entrenamientos cronometrados, marcando una diferencia notable con el mejor de los Corvette.
En carrera, comenzó bien, marcando diferencias a base de un ritmo constante y demoledor, pero ... la correa de alternador cedió y ello significó la perdida total de opciones. Dos vueltas costó la avería y, ambos pilotos se lanzaron entonces a una feroz lucha por recuperar vueltas. Pero de nada sirvió pues, en un circuito como SPA, tan largo, si aparecen las neutralizaciones, todo el esfuerzo se esfuma.
Terceros, es un buen resultado, pero no lo que mas satisface a un equipo que durante seis horas ha estado rodando de media un segundo mas rápido que el vencedor.
"Todo marchaba sobre ruedas, el coche, el equipo y en esta pista, eramos realmente competitivos y no teníamos problemas para marcar un ritmo que nadie podía seguir.
En los entrenamientos, en el crono, en la primera fase de la carrera, todo apuntaba a que ganaríamos de forma fácil cuando se rompió la correa del alternador. A partir de ahí, la carrera se convirtió en un sprint que de nada ha servido ya que ha habido un sin fin de neutralizaciones y nunca nos daba tiempo de recurperar las vueltas perdidas. Siempre era comenzar de nuevo y nos hemos tenido que conformar con ser terceros. "
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