( MONZA ) – ( 14, 15 / 09 / 2001)

Antonio García finaliza 11 en Monza tras salir desde Boxes

Viernes - Sabado

Ultima carrera de la temporada de la Fórmula 3.000 y última aparición oficial del vetusto chasis Lola que dará paso a uno de nueva concepción, en la línea de lo que es el automovilismo actual, y que en breve comenzará a entregarse a los equipos para que comiencen con su evolución.

Finaliza por lo tanto toda una época en la que se había llegado a un grado tal del conocimiento por parte de los equipos que, las carreras eran auténticos rosarios en la que los adelantamientos brillaban por su ausencia, fuera cual fuere la calidad de los pilotos. La prueba fue la pasaba carrera de Spa, en la que Pizonia, que hizo un trompo mientras estaba el Safety Car, no pudo rebasar en pisa a ningún rival a pesar de su calidad y de contar con un coche que, en manos de Sperafico, era medio segundo mas rápido que el segungo clasificado.

Este calvario de ser incapaz de rebasar a pilotos mas lentos, fue el que tuvo Antonio en Hungarogring y en Spa, y es que cuando sales a la misma velocidad de una curva que el piloto que tienes delante, llegas a la misma velocidad a la frenada siguiente pues todos tienen la relación de cambio tan ajustada que ese poco mas de punta que es capaz de darte un rebufo, hace que entre el limitador.

Rebufos, será precisamente lo que tenga Monza, un circuito rápido donde los haya, interrumpido violentamente con tres chicanes. Todos los coches saldrán sin ala y con una relación de cambio extra larga con lo que los emparejamientos en las rectas, sin concretar adelantamientos, deben ser la tónica de la carrera.

( Viernes - Entrenamientos suspendidos )

Definitivamente la suerte se torna esquiva esta temporada con Antonio después de lo acontecido en la tanda de entrenos.

El cielo amenazaba tormenta en el momento de partir hacia el Pit Lane y tenía previsto situarse cuanto antes en pista en previsión de que las primeras vueltas terminaran por ser las definitivas. Unos instantes antes de abrirse el semáforo comenzó la tormenta y decidió rápidamente poner ruedas de agua, con la esperanza de cojer la pista húmeda pero antes de que se encharcara.

La decisión no pudo se mas correcta pues consiguió dar una vuelta completa antes de que se suspendiese el entreno por quedar la pista impracticable. El resultado, el séptimo puesto que, si descontamos todos los que debían anularse por haberse saltado al menos una de las chicanes, le situaba segundo.

El problema es que los que salieron con slick y consiguieron a duras penas hacer su vuelta, se quedaron sin tiempo al entrar en boxes nuevamente a montar agua, el resto estaban esparcidos por la pista y obligaron a detener el entreno.

La dirección de carrera, terminó por suspender la primera tanda y, no se atrevió a abrir la segunda. Pero ¿por que?, ¿por que llovía?, ¿o porque políticamente es mas correcto que la parrilla se monte sin tanta influencia del azar?.

El resultado es que mañana se concederán 20 minutos de entrenos para formar la parrilla, pero entre esos 20 minutos y la formación de la parrilla no habrá tiempo para nada, es decir, que como se ponga el coche para el crono será como se salga a carrera y, como no, en esa situación Antonio García y Durango, parten en clara desventaja pues ambos debutan en la categoría.

Esperemos que mañana el azar esté con ambos y consigan los reglajes apropiados.

( Sábado - Entrenamientos y Carrera)

Ante el poco tiempo de entrenos, se pensó en un coche sobre el que se pudieran hacer las 10 o 12 vueltas posibles de una sola vez, evitando las paradas, salvo que el coche fuera mal.

En la primera vuelta, se hacía con el cuarto registro, y al segundo paso por meta volvía a situarse cuarto. En el tercero, descendía a la sexta posición porque tuvo que rebasar a Gollin, y cuando veía confiado que se podía bajar sin problemas el tiempo, se rompió un soporte de la suspensión trasera y se desprendió la rueda, con la consiguiente salida de pista.

"Estaba convencido de que haría unos buenos entrenos cuando vi que, si arriesgar nada, me mantenía en cuarta posción. Cuando ví la pista libre sabía que no me costaría nada bajar al menos un segundo, pero al salir de la primera variante noté que en la recta tenía que ir con el volante ligeramente girado. Algo pasaba y no sabía que era. En la segunda variante entré desconfiando pero sin levantear el pié, cuando de repente el coche cayó de atrás y me quede tirado en la pista".

Rápido salté del coche para ver los desperfectos, pues en media hora poco se podría hacer para reparar un coche. El equipo se puso a trabar para intentarlo, pero estaba claro que si salía, lo tendría que hacer desde boxes, y además sin la certeza de que el reglaje de la suspensión fuera el correcto."

Nada mas cierto que lo que finalmente ocurrió, pues las caidas y la convergencia se tuvieron que hacer con un simple calibre y además en tiempo record. Luego las multiples salidas anuladas y el hecho de estar inmovil en el pit lane, hicieron que la temperatura del motor subiera alarmantemente por lo que, para poder arrancar sólo cuando el semáforo se pusiera verde, dejó pasar al resto de pilotos que, como él, partían desde boxes.

En carrera remontó hasta el puesto 11, pero con un coche totalmente desequilibrado que, en recta, se iva hacia la izquierda y que presentaba muchos problemas en las curvas a derecha, es decir, en todas menos en una.

De no haberse producido la rotura de la suspensión, seguramente ahora estaríamos hablando de una gran carrera y de un gran resultado porque el coche y Antonio se estaban mostrando un binomio con muchas posibilidades.

"Me puse el casco y me introduje en el monoplaza, mientras los mecánicos trabajaban contra reloj para intentar tener el coche listo. Mi ingeniero me advirtió antes de salir que tuviera cuidado, que seguramente las caidas y la converjencia no serían correctas, con lo que la primera vuelta me limité a darla, sin poder aprovecharme de los incidentes inciales.

Efectivamente, mi ingeniero estaba en lo cierto. Tenía que esforzarme para llevar el coche derecho en las rectas y, peor aún en los apoyos a derecha el coche era muy difícil de manejar. A pesar de todo, iva mas rápido que alguno de los delante, pero cuando conseguía superarlos, luego tenía que sudar para que no volver a perder la posición. De hecho es lo que me ha pasado en la última vuelta, que he superado a Gollín en la frenada de la primera variante y luego, sin poder hacer nada para evitarlo, he visto como me rebasaba limpiamente y por el exterior.

Tal y como iva el coche estoy seguro de que hubiera estado, no sólo en los puntos, es posible que también en el podium. Pensar que iva en las primeras vueltas de crono mas rápido que mi compañero de equipo, Lancieri, y ver la gran carrera que ha hecho él, rodando a tres décimas del mejor tiempo, me da a entender que podría haber luchado por los primeros puestos.

A pesar de la mala suerte, tengo que estar satisfecho de estas tres últimas carreras, y darle las gracias a Durango por confiar en mí. Hemos hecho un gran trabajo, aunque no nos haya acompañado la suerte, y la prueba es que antes de romper tanto en Spa como aquí, estábamos cuartos en la clasificación."

Antonio García